Un estudio reciente con más de 5.600 niños y adolescentes de entre 9 y 16 años en todo el territorio español revela cómo la tecnología está afectando a su vida cotidiana y su salud mental. La investigación, publicada en Human Behavior and Emerging Technologies, muestra que el acceso a móviles con internet ocurre cada vez antes: casi la mitad de los menores de 12 años ya dispone de uno, y muchos lo reciben entre los 8 y 9 años. El uso intensivo de redes sociales y videojuegos emerge como actividad central, especialmente en la adolescencia, donde el 87% se conecta a redes sociales a diario y un 31% pasa en ellas más de tres horas al día. Las chicas usan más las redes sociales, donde también presentan mayor prevalencia de conductas problemáticas como usar internet para olvidar problemas o sentir impacto negativo en los estudios. Los chicos, en cambio, dedican más tiempo a los videojuegos y concentran más casos de uso problemático, aunque las tasas globales de adicción siguen siendo bajas (2,4% en síntomas de trastorno por videojuegos). El estudio advierte que un 6% de los menores muestra signos de uso problemático de redes sociales, lo que puede afectar la autoestima, el rendimiento académico y el bienestar emocional. Pese a estos riesgos, muchos jóvenes valoran positivamente internet como herramienta para hacer amigos y combatir la soledad, lo que subraya la ambivalencia del entorno digital.
Los autores concluyen que estas tendencias apuntan a la necesidad de promover un uso equilibrado de la tecnología y fortalecer la educación digital desde edades tempranas, para prevenir conductas adictivas y proteger la salud mental de niños y adolescentes.
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https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1155/hbe2/5312147
