Investigadores del Centro de Investigación de la Infancia y la Adolescencia, acaban de publicar un estudio que revela que los adolescentes con un uso problemático de las redes sociales tienen casi cuatro veces más riesgo de estar presentando simultáneamente problemas de conducta alimentaria y casi tres veces más de dificultades depresivas y de regulación emocional. Además, esta relación se potencia cuando perciben que su vida es mucho más aburrida de lo que ven en redes sociales, algo que se asocia con una peor autoestima e integración social.
Este estudio, presentado en el 55º Congreso de la European Association for Behavioural and Cognitive Therapies celebrado recientemente en Glasgow, ha ganado el segundo premio del concurso de comunicaciones panel, en el que participaron alrededor de 400 trabajos.
